Pantallas, límites y emociones en la infancia y adolescencia
Las pantallas forman parte del día a día de niños y adolescentes. Su uso no es en sí negativo, pero cuando no existen límites claros puede afectar al desarrollo emocional, al descanso y a la capacidad de autorregulación.
El exceso de estimulación dificulta la tolerancia a la frustración y puede aumentar la irritabilidad. Muchos conflictos familiares actuales giran en torno al uso de dispositivos, generando desgaste y sensación de impotencia en las familias.
El trabajo terapéutico no se centra en prohibir, sino en acompañar. Establecer límites claros, coherentes y sostenibles, acordes a la edad y al momento evolutivo, priorizando el vínculo y la presencia adulta.
Educar en el uso saludable de la tecnología es también educar emocionalmente.
Si te identificas con lo que has leído, trabajar estos aspectos en terapia puede ayudarte a entender qué está pasando y abordarlo de forma estructurada.
Consulta presencial en Santander y Solares, u opción online.












