La evitación emocional: cuando intentar no sentir aumenta el malestar
Muchas personas llegan a consulta con la sensación de que algo no va bien, pero sin identificar claramente qué ocurre. A menudo han desarrollado estrategias para evitar emociones incómodas, creyendo que así reducirán el sufrimiento. Sin embargo, la evitación emocional suele intensificar el malestar a medio y largo plazo.
¿Qué es la evitación emocional?
Se refiere a intentar suprimir, distraer o escapar de experiencias internas como pensamientos, emociones o recuerdos que resultan incómodos. Puede adoptar formas muy diversas: hiperactividad constante, uso excesivo de pantallas, racionalización excesiva o desconexión emocional.
Señales frecuentes:
- Sensación de desconexión con uno mismo.
- Dificultad para identificar emociones.
- Necesidad constante de distracción.
- Malestar que reaparece con mayor intensidad cuando se detiene la actividad.
Por qué mantenerla resulta agotador
Evitar emociones implica un gasto constante de energía psicológica. Además, impide que el sistema emocional procese experiencias de forma natural.
Trabajo terapéutico
La intervención se centra en desarrollar tolerancia emocional, identificar experiencias internas y aprender estrategias de regulación que permitan sentir sin quedar desbordado.
No se trata de sentir más, sino de relacionarse de forma distinta con lo que ya está presente.












